“… es imposible medir… … cuanto dolor se concentra en una lágrima…”

Comparto hoy este poema humilde, en tiempos de los Refugiados y el Coronavirus COVID19, vivimos un histórico momento en el que están saliendo a la luz muchas grandezas humanas y a la vez también muchas miserias también humanas pero quizá si brotan también la racionalidad y el humanismo sea posible encontrar la salida hacia un mundo mejor.

SOLEDAD EN MEDIO DE LA GENTE – Poema

 Soledad en medio de la gente

y envuelto el dolor de escepticismo,

ruge un impotente sentimiento

que ayuda a luchar con heroísmo.

 

Medir la angustia es imposible

es imposible medir una aflicción,

medir la soledad es imposible

es imposible medir la indefensión,

 

cuanto dolor se concentra en una lágrima,

en una mirada cuanta incomprensión,

en un sollozo ahogado cuanta lástima,

en un apoyo humano cuanta convicción,

 

observando con gesto sorprendido

en el vacío abarrotado alrededor

sus manos temblorosas que se aferran

a la sensación de ayuda que llegó.

(Poema escrito para un proyecto abortado.)

DESGRANANDO “SOLEDAD EN MEDIO DE LA GENTE – Poema”

Me encontré con mi papelera mental llena de versos desechados y al ir a apretar el botón de borrado aprecie en alguno tanto sentimiento que pensé que podrían aprovecharse en un poema sin grandes pretensiones poéticas pero si con pretensiones de recadero sentimental que trata de transmitir mis sentimientos ante imágenes desgarradoras de personas perdiéndolo todo menos una vida ya implacablemente marcada hasta lo más profundo de su alma profunda.

Esa soledad de mirar hacia atrás sin transformarse en estatua de sal, transformación que acabaría con el dolor interno de contemplar la destrucción como persona y buscar alrededor sintiendo mil presencias sin ver a nadie y volverse nada pleno de salud y llorar sin tener siquiera lágrimas para ahogar el desamparo que implacablemente emerge de sus ojos.

No hay medidores para los parámetros sensibles, pero tenemos sensores especiales en nuestros propios sentimientos que captan los sufrimientos de personas que lo han perdido todo o lo han dejado atrás y cuya observación nos provoca lágrimas sofocantes nacidas de una explosión interna de compasión que delata nuestra incapacidad de vislumbrar una solución real.

Ante tantas personas sufriendo de “… soledad en medio de la gente…” por diferentes causas o por las mismas y ante la imposibilidad de resolverlo porque mis manos no son lo suficientemente grandes ni poderosas para hacerlo, me queda como consolación el gesto accesible que unido a otros gestos accesibles puede paliar algo sus desconsuelos, un solo flotador en el agua puede ayudar a alguien suponiendo que no haya más dolor en las disputas por poseerlo, pero si lanzamos millones podemos crear una isla donde todos los náufragos de mundos hundidos puedan refugiarse y si alguna vez nos encontráramos en la misma necesidad causada por el egoísmo, la ambición y la necedad, me gustaría encontrar la isla refugio creada por millones de gestos accesibles.

Lo bauticé con el mismo título que a un soneto que ya tenía escrito y la comencé con la estrofa final de aquel soneto “… soledad en medio de la gente.” creo que todos alguna vez hemos vivido la sensación que nos produce encontrarnos rodeados de gente y sentirnos desorientados y muy solos, tan diferente a la soledad buscada y apreciada que nos ayuda a relajarnos y en la que fácilmente encontramos compañía con multitud de estímulos internos y externos que nos sirven como reconstituyentes vitales,  esa soledad reconfortante que podemos abandonamos a voluntad incluso sin necesidad de otra presencia humana utilizando un simple teléfono y reclamando atención.

#desgranante #dlencuentro